
La conservación del mundo vegetal es una de las prioridades de la Fundación Yves Rocher- Instituto de Francia. Se compromete creando jardines, protegiendo especies y zonas amenazadas. De ese modo, la Fundación ha desarrollado una investigación en el ámbito de las plantas medicinales y jardines históricos; esos jardines son, muchas veces, de inspiración medieval, en el corazón de lugares importantes de cultura y patrimonio.
Gracias a sus consejos, sus investigaciones y sus donaciones de plantas, la Fundación contribuye a la creación de más de veinte jardines botánicos, históricos y medicinales en Francia y en el extranjero: finca de Kerazan, abadías de Royaumont y de Fontevraud...
Esos jardines cuentan la historia de las plantas a lo largo del tiempo.