
En colaboración con la Fundación Yves Rocher- Instituto de Francia, los talleres de perfumes en la abadía real de Challis inician a mayores y pequeños al mundo de las fragancias. Un jardín de plantas cuyas hojas perfumadas ha sido creado delante de los talleres, invitando a los excursionistas a tocar el vegetal para poder apreciar su perfume.
Con más de cincuenta aceites esenciales y absolutos, ofrecidos para la práctica, cada uno de los 20 000 visitantes de los talleres se ha convertido en el creador –perfumero de su eau de parfum.